El Grupo Operativo 4CARBON se presentó el 22 de octubre ante más de 80 profesionales en la jornada «Gestión forestal en los mercados de carbono: avances y retos», celebrada en la ETSI de Montes, Forestal y del Medio Natural (UPM). Sus seis socios explicaron cómo van a desarrollar nuevas metodologías de gestión forestal mejorada, herramientas digitales y zonas demostrativas en Castilla y León y Asturias para que los propietarios forestales puedan participar en el mercado voluntario de carbono.
Un mercado pensado solo para plantar
Raquel Martínez, de CESEFOR, entidad coordinadora, explicó que el grupo nace de un problema que el sector conoce bien: el mercado voluntario de carbono está pensado mayoritariamente para plantar. Hasta el momento el registro español reconoce únicamente proyectos de forestación y reforestación, de modo que quien ya tiene un monte y lo gestiona bien se queda fuera. A ello se suma la falta de metodologías adaptadas a los montes españoles, de herramientas para calcular y hacer el seguimiento del carbono y de formación.
Por eso, el objetivo de 4CARBON es facilitar que los propietarios forestales entren en este mercado mediante metodologías de gestión forestal mejorada, herramientas digitales, acciones demostrativas y transferencia de conocimiento. Se trata de un grupo operativo supraautonómico con socios de Castilla y León, Asturias y ámbito nacional, con perfiles complementarios: CESEFOR, CETEMAS, el Foro de Bosques y Cambio Climático, la Federación de Asociaciones Forestales de Castilla y León (FAFCYLE) y la Asociación de Propietarios Forestales de Asturias (PROFOAS).
Dos nuevas metodologías de gestión forestal mejorada
Celia Martínez, de CETEMAS, presentó las dos metodologías que desarrollará junto a Preferred by Nature. El proyecto da continuidad al trabajo de eco2for, que elaboró tres metodologías de gestión forestal mejorada (prolongación de turnos, conversión a zonas de conservación y mejora de la productividad) y en el que quedaron pendientes otras muchas actividades selvícolas. «Después de este proyecto seguirá habiendo necesidad, porque realmente hay mucho interés», anticipó. Como ejemplo del vacío existente, recordó que Verra cuenta con 18 metodologías en el ámbito agroforestal y de uso del suelo, pero solo cinco de gestión forestal mejorada, con doce proyectos en Europa, dos de ellos en España.
La primera metodología abordará la conversión de masas regulares en irregulares, en la línea de la selvicultura próxima a la naturaleza: pasar de montes homogéneos, con árboles de edades y diámetros similares y cortas a hecho, a masas heterogéneas con cortas selectivas y regeneración natural. Entre sus ventajas, una absorción de carbono más continua al mantenerse la cubierta, la protección del carbono del suelo, productos de madera de mayor vida útil, más biodiversidad gracias a una estructura multiestrato y mayor resiliencia frente al cambio climático. También permite ingresos más regulares a través de entresacas periódicas. Como retos, exige personal técnico cualificado y un cambio de visión respecto a la gestión tradicional, y puede resultar más difícil en proyectos pequeños.
La segunda metodología se centrará en la conversión de monte bajo en monte alto. Su objetivo es transformar masas de árboles de bajo porte y múltiples tallos, que hoy dan sobre todo leñas, en montes capaces de producir madera de mayor calidad para sierra, tonelería o construcción. Aporta más biomasa a largo plazo, una elevada tasa de crecimiento inicial al liberar el estancamiento de la masa y una reducción del riesgo de incendio al romper la continuidad vertical del combustible. Su principal dificultad es el alto coste de las primeras intervenciones.
Martínez insistió en un punto clave: conocer la rentabilidad de estos proyectos. «Cuando hablamos de gestión forestal mejorada no estamos hablando de una plantación», recordó, por lo que su rentabilidad será diferente y tendrá otros componentes, como la biodiversidad o la prevención de incendios.
Herramientas digitales en una sola plataforma
CESEFOR, además de coordinar el grupo, desarrollará las herramientas digitales con el apoyo de CETEMAS y Preferred by Nature. A partir de las nuevas metodologías se creará una calculadora ex ante, para estimar el carbono que puede generar una actuación antes de realizarla, y una calculadora ex post, que calculará de forma periódica lo absorbido realmente. Ambas se basarán en modelos de crecimiento y ecuaciones alométricas seleccionados por los socios.
El sistema de monitoreo, clave para la credibilidad de los proyectos, combinará imágenes de satélite (Sentinel-2 y Landsat) y LiDAR con datos de inventario forestal, recogidos mediante una aplicación de campo que los envía directamente a la plataforma. Los resultados se volcarán en informes pensados para lo que solicita la Oficina Española de Cambio Climático. Todo se integrará en la plataforma web desarrollada en eco2for, que incorporará las dos nuevas metodologías e incluye un visor cartográfico y la descarga de los informes finales. CESEFOR invitó a propietarios, gestores y técnicos a probar las herramientas y aportar sus necesidades, porque «las herramientas solo sirven si se hacen con quien las va a usar».

Living labs en Castilla y León y Asturias
Elena Yayeja, de FAFCYLE, e Iván Fernández, de PROFOAS, presentaron los living labs que validarán las metodologías en condiciones reales y con un enfoque participativo. Responden a las barreras que hoy frenan la comercialización de créditos: la falta de conocimiento técnico específico, la dificultad de acceso a plataformas digitales, unos estándares internacionales poco adaptados a la realidad local y el desencanto de muchos propietarios, porque el registro no contempla los montes que ya existen y se gestionan.
Los living labs arrancarán con una fase de investigación participativa con propietarios, centros de investigación, administración y empresas para definir los territorios y los propietarios que participarán, y concluirán con el monitoreo de los resultados y la transferencia de conocimiento a todo el sector. En Asturias, coordinado por CETEMAS con PROFOAS, se aplicará la metodología de conversión de monte bajo en monte alto; en Castilla y León, coordinado por CESEFOR y FAFCYLE, la de conversión de masas regulares en irregulares.
Iván Fernández puso cifras al impacto económico. Según datos del Ministerio de Agricultura, las masas de frondosas en procesos de mejora pueden captar entre 2,5 y 5 toneladas por hectárea y año; con un precio conservador de 15 a 20 euros por tonelada, supondría entre 38 y 100 euros por hectárea y año. En una superficie demostrativa de 40 hectáreas, el retorno bruto potencial alcanzaría hasta 4.000 euros anuales solo en créditos de carbono. A ello se suma el impulso a consultoras, ingenierías y técnicos rurales y una dimensión social relevante: en comarcas con menos de 15 habitantes por kilómetro cuadrado, las herramientas del proyecto pueden abrir el mercado a pequeños propietarios y colectivos rurales hasta ahora excluidos, y contribuir a fijar población.
Que los resultados lleguen al monte
Para que los resultados del proyecto lleguen a quienes pueden aplicarlos, el Foro de Bosques y Cambio Climático se encarga de la comunicación y divulgación del GO 4CARBON, a través de redes sociales, newsletters, webinarios y manuales. Su objetivo es que el conocimiento generado salga de los informes técnicos y llegue a propietarios, gestores, técnicos, administraciones y empresas, en un lenguaje claro y útil para su día a día.
Los socios invitaron a todos los interesados a seguir la actividad del grupo operativo y, sobre todo, a implicarse en él: participando en los living labs, probando las herramientas y aportando sus necesidades en las próximas sesiones informativas. Porque, como se repitió a lo largo de la presentación, este proyecto se construye con quienes trabajan en el monte.
Más información: Grupo Operativo 4CARBON · Suscríbete a la newsletter de GO4CARBON
4CARBON es un Grupo Operativo supraautonómico financiado en el marco del PEPAC 2023-2027, con una ayuda total de 499.118,95 €, cofinanciada por la Unión Europea a través del FEADER (80 %) y por el MAPA (20 %).




